Invencible, la Torre de Pisa

Hace no mucho tiempo estuve en Italia y en una de las paradas obligadas estaba estipulado que debía ir sí o sí a la Torre de Pisa. Sí, exacto, esa que está inclinada y en la que todos los turistas se toman fotos en posiciones que sugieren que son ellos los responsables de la posición de la torre. Simplemente no me explico el porqué de la insistencia de hacer eso.

Les voy a contar un poquito de la historia y su arquitectura que pues es una referencia obligada de cultura general.

Obviamente, la inclinación no es parte del proyecto original, pero esto empezó a ocurrir ni bien habían puesto la primera piedra. El inicio de la construcción de este lugar comenzó en agosto de 1173 -hagan los cálculos y sí, tan antigua es-. Como datos generales, podemos decir que desde la base y hasta su punto más alto, alcanza los 55 metros, más o menos y tiene un peso total de casi 15 toneladas.

Si bien nunca ha dejado de moverse, en 1964 fue la primera vez que estuvo realmente en peligro de venirse abajo, tanto así que el gobierno de la región tuvo que pedir ayuda para darle mantenimiento.

Sin embargo, en 1990 tuvieron que cerrar el acceso al público y se hicieron trabajos de estabilización. Pero 18 años más tarde hubo que hacer una serie de trabajos para restaurarla y que volviera a abrir a las personas que desearan recorrer su interior. Luego de retirar más de 70 toneladas de tierra se anunció con bombo y platillo que sin necesidad de darle más mantenimiento se quedaría en esa posición por no menos de 200 años.

Entonces, si estamos frente a una de las grandes construcciones de la humanidad, ¿qué necesidad hay de estar haciendo poses de superhéroe para la foto?

Abraham Cababie Daniel.