Cuídate de la Bruja del Tepozteco cuando reserves en los hoteles en Cuernavaca

 

Una de las leyendas que puedes escuchar fácilmente cuando te alojas en los hoteles en Cuernavaca es la de la Bruja del Tepozteco. Los oriundos de Tepoztlán cuentan que todo empezó muchos años atrás, cuando unas extrañas esferas destellantes llegaban a máxima velocidad, aterrizando en las ramas de los árboles. Aun así, no causaba incendios.

Conforme iban pasando los meses, las esferas iniciaron su desaparición, hasta que sólo quedó una de ellas, una que era de un tamaño descomunal. Los curanderos del pueblo habían hablado entre ellos, llegando a la conclusión de que era una malvada bruja. Así pues, aconsejaron a las personas que tenían niños pequeños, que pusieran cruces en sus puertas, para evitar que la mujer se los comiera.

Luego de unos días, la bruja se dio cuenta de lo que habían hecho los curanderos, por lo cual empezó a visitarlos, uno por uno, asesinando a todos los que habían conspirado en su contra. El poder de Tepoztlán le pertenecía, y nadie se atrevía a enfrentarla.

Una de las pocas curanderas que quedaban se decidió a hacerle frente. Por ese motivo, cada día subía al Tepozteco, para invocar fuerzas y poderes sobrenaturales, que le permitieran derrotarla para expulsarla del pueblo.

En cierta ocasión, iba en su camino hacia su ritual, cuando vio que la bruja le interrumpía el paso, pues había descubierto su estrategia. Una batalla a muerte comenzó a desatarse, y el cielo parecía querer participar en ella, pues se cubrió de nubes, truenos y relámpagos.

Con un golpe certero, la curandera logró derribar a su rival, quien comenzó a huir, aterrada ante la inevitable derrota. Pero la población había llegado a atacarla, aprovechando su momento de debilidad. La bruja intentó salir corriendo, pero estaba tan despistada que chocó contra el cerro del Tepozteco que, al sentir su maldad, la enterró en una piedra, que hasta la fecha conserva su forma.