Cómo ir a las playas y no sufrir en el intento

Cuando llega la temporada vacacional, lo primero que llega a la mente son las playas (http://revista.pricetravel.com.mx/playas/) que tenemos pendientes por conocer. Cuando nos vamos a la playa preparamos los trajes de baño, las toallas, el protector solar, los bocadillos e, incluso, hay quienes hacen dieta con muchos meses de anticipación para lucir lo mejor posible. No obstante, puede que haya imprevistos para los que nunca hayamos preparado nada y que puedan complicar nuestra experiencia. Igualmente, hay situaciones muy comunes que nos hacen pasar momentos incómodos y que no sabemos cómo solucionarlos. En fin, que nuestro viaje a la playa siempre puede ser mejorable y aquí te decimos cómo facilitar un descanso merecido en las vacaciones, librándote de las preocupaciones que puedan surgir.

  1. Quizá debamos empezar por un punto serio para disminuir la tensión conforme avancemos. Para los que llevan niños pequeños al mar, puede que un momento de distracción sea la diferencia para perderlos de vista. Así pues, si te sucede y no lo puedes localizar, lo mejor es seguir la dirección del viento para que puedas encontrarlo rápidamente. Ellos no suelen poner resistencia, así que si sigues la corriente es más probable encontrarlos pronto.
  2. El talco para bebés sirve para algo más que prevenir rozaduras en niños pequeños. Si lo llevas a la playa, puedes utilizarlo como un remedio para combatir la arena que se queda pegada a la piel, inclusive después de haber salido del mar y haber pasado varias horas.
  3. Este consejo que te daremos aplica no sólo para los destinos de playa, sino en general. Siempre habla bonito al recepcionista. Ya sea que estés muy cansado del viaje y lo único que estés pensando es en tomar una ducha o echarte a dormir una buena siesta. Ellos eligen el cuarto que te tocará para esas vacaciones y si te esfuerzas en ser un poco más agradable, puedes obtener un poco más de espacio, o bien, una visión más bella en la ventana. Siempre es cuestión de actitud eso de obtener una habitación en mejores condiciones que otras.
  4. Las playas que tienen organismos naturales poco comunes suelen protegerlos muy ferozmente. En alguna ocasión leí sobre una persona que recogió un caracol y fue multada por no darse cuenta de que estaba vivo. Así pues, primero averigua qué hay y cómo lo protegen, antes de comenzar la colecta de recuerdos marinos.
  5. Este consejo va para los que no les alcanzaron los ahorros para irse de viaje a la playa. Los hoteles que están en una laguna o lago suelen ser más baratos y tienen diversiones bastante similares a las que encuentras en los resorts de las playas. Además, esta experiencia servirá como un contraste a lo que siempre has hecho, y será más divertido cuando regreses a gozar del agua salada de los océanos.
  6. Cuando alguien recibe una picadura de medusa, el ardor lo hace sufrir enormemente. Sin embargo, hay una solución fácil y sencilla a la que recurrir y que puedes llevar en tu bolso de playa: el vinagre. Rocíalo y verás que poco a poco las molestias se van disminuyendo.
  7. Las playas que reciben más turistas son las que suelen tener más ofertas para los visitantes. Incluso, en las que el turismo es su forma de vida, como Cancún, los hoteles suelen tener convenios para ofrecer descuentos a sus huéspedes en algunas atracciones o restaurantes y bares, y así ahorrarles un poco de dinero para que lo inviertan en otros puntos de interés para ellos.
  8. Si ibas con un espacio limitado en las maletas, quizá no tuviste lugar para meter los juguetes con que los niños jugarían en la playa. Hay hoteles que ofrecen diferentes juguetes, como flotadores o cubetas para hacer castillos. Sin embargo, la renta suele ser por horas y se encuentran a precios fuera de lo razonable. Si éste fue tu caso, en la siguiente ocasión puedes recurrir a alguno de los puestos que venden todo a un precio, ya que es probable que lo encuentres a menor precio en esos lugares que en el hotel.
  9. Una sombrilla con colores llamativos puede ser la clave para que los niños que te acompañen en el viaje sepan hacia dónde ir y no se pierdan. Claro, no se trata de llevar la sombrilla más llamativa del mundo, pero tampoco de llevar una que no cubra ni a una persona. Ya sea que estén en la playa o en el mar, ese punto de referencia será muy útil para su ubicación.
  10. Finalmente, hay padres que tienen la ilusión de que sus bebés conozcan el mar. Esta escena puede ser muy bella, pero tampoco hay que sobreexponerlos a los riesgos. Si algún padre imprudente los metiera al agua y los perdiera de vista podría ser fatal. Muchas personas optan por llevar una alberca de pequeñas proporciones, para que una vez que conozca el mar, pueda seguir divirtiéndose de forma más segura.